Bajo mi experiencia personal, he descubierto que mis mayores equivocaciones o errores los he causado por faltarme a mi mismo, a lo que realmente creo, quiero o soy.
Indudablemente yo he sabido que he querido, lo que me gusta, lo que no me gusta, quien soy en relación a como me comporto en ciertas circunstancias, mis deseos menos políticamente correctos.
Antes, por inconsciencia asumí posturas un tanto irresponsables conmigo mismo y muy poco correctas en relación a lo que debía ser en ese momento de mi vida y en el entorno familiar.
Le di prioridad e importancia por encima de mi a mujeres en las cuales gasté tiempo, emociones y recursos, poniendo muchas veces mi estabilidad personal y mi tranquilidad como pago por esa postura.
Me dedique a hacer lo que me dio la gana, a sufrir por "desamor" y revelarme contra el orden establecido. Con el tiempo entendí el porque de mis apegos, de mi sufrimiento emocional y de la razón por la cual en las relaciones amorosas obtenía similares resultados una y otra vez, como una rueda que yo hacia girar, yendo siempre de vuelta al mismo punto.
Ahora con una postura del deber, me aferro a unas acciones en relación al dar de mi vida, para con una persona que siempre estuvo para mi y una mujer que comparte su vida conmigo y yo con ella, pero ya no por apego o emoción infundada, es un poco que me parece que está bien hacer lo que hago desde una perspectiva, desde otra no funciona tan bien como he deseado, yo he puesto de mi parte y ella también para que las cosas no fluyan e intentamos que fluyan como cada uno desea y como ambos hemos acordado; ella y yo somos responsables de todo lo que ocurre en nuestra relación pero no culpables de algo.
Para concluir. El faltarme a mi mismo en términos de elección de lo que estudié en la universidad, en mis motivos amorosos, en mis deseos más profundos, en mis creencias personales, ha resultado en muchas dificultades, sufrimientos y frustraciones. Tambien he tenido aciertos y he entendido que soy un ser completo, con derecho a equivocarme sin que nadie me tenga que reprochar esto, con la capacidad de disculparme, pero también de mentirme en mis motivos y deseos.
He entendido y vivido la completitud, el sentirme y saberme un ser completo sin la necesidad de apegos emocionales o frustraciones mentales por lo que ya fue o no puede ser.
Cuando hay que soltar hay que soltar.
Tambien he vivido estados de total emocionalidad y de total imperturbabilidad. Esa imperturbabilidad de no tomarme nada personal, de ser intocable emocionalmente, de ser totalmente intencionado en mi accionar y soportar la confrontación sin romperme. El sentir una fe absoluta en Dios y en Jesucristo, capaz de trascender lo lógicamente comprensible. El ser totalmente cuestionador desde la razón de mis propias creencias, el haberme permitido conocer religiones y otras formas de ver la existencia misma, me he permitido considerar que del ser humano se puede esperar cualquier cosa.
Y finalmente ¡sé, que en este mundo, soy más esclavo entre más decisiones emocionales tomo, pero más asertivamente reacciono y vivo, entre más emocionalmente imperturbable y FIEL A MI MISMO, YO SOY!
Cuando hay que soltar hay que soltar.
Tambien he vivido estados de total emocionalidad y de total imperturbabilidad. Esa imperturbabilidad de no tomarme nada personal, de ser intocable emocionalmente, de ser totalmente intencionado en mi accionar y soportar la confrontación sin romperme. El sentir una fe absoluta en Dios y en Jesucristo, capaz de trascender lo lógicamente comprensible. El ser totalmente cuestionador desde la razón de mis propias creencias, el haberme permitido conocer religiones y otras formas de ver la existencia misma, me he permitido considerar que del ser humano se puede esperar cualquier cosa.
Y finalmente ¡sé, que en este mundo, soy más esclavo entre más decisiones emocionales tomo, pero más asertivamente reacciono y vivo, entre más emocionalmente imperturbable y FIEL A MI MISMO, YO SOY!