Según mis reflexiones sobre el resultado general de otras vidas, de mi propia vida, creo, y esto es algo muy personal de acuerdo a lo que vi, es que a los niños que les daban muchas cosas materiales, a veces para cubrir algún tipo de vacío o ausencia, o con los cuales fueron supremamente complacientes y las cosas se les daban sin ningún esfuerzo o merecimiento, fueron y han sido las personas con una vida adulta más desordenada que la de aquellos que eran forzados a ganarse las cosas o a tener responsabilidades que a veces resultaban incomodas, esos esfuerzos, formaron voluntades capaces de sobreponerse, en independencia y autonomía, asumiendo la responsabilidad de si mismos y llevando una vida un poco más ordenada.
Supongo, es necesario que los niños aprendan a ganarse las cosas que obtienen, las cuales no son de primera necesidad y que además puedan disfrutar del proceso, para ello deben contar con padres que estén en el hogar y les propendan un buen ambiente, donde se valore el avance, el crecimiento y el logro. Esto no es un asunto de bienes materiales, eso ya está claro.
Veamos el siguiente caso de la vida real, para que saque sus propias conclusiones:
En un hogar de papá y mamá, donde habían dos hijos, el mayor y la menor, ambos, permanecían casi todo el tiempo solos, porque sus progenitores eran personas muy ocupadas.
Para lidiar con este ausentismo y en particular por el lado del padre, se dedicaron a darle muchos regalos, juegos y entretenimientos al hijo mayor, ignorando significativamente a la hija menor.
Cuando el hijo mayor fue creciendo en su soledad, al frente de una pantalla de televisor, y con tiempo disponible para hacer lo que le venía en gana, sin alguna responsabilidad en lo absoluto, empezó a presentar conductas a las cuales se le prometía algún tipo de "castigo", pero a pesar de esto, siempre se le compraba algo, un regalo, lo cual resultaba como premio por comportarse mal.
En la medida que pasó el tiempo, el niño, se volvió un adolescente problemático, sin limites, ni un respeto por algún tipo de orden social, ni moral en relación a las cosas que hacia, simplemente prostituirse estaba bien, robar le daba igual, drogarse y no asumir la responsabilidad era parte de su consciencia, no importaba el alcance de lo que hacia porque siempre estaba bajo el manto protector de la figura paternal, que además era de una permisividad espantosa.
Como resultado, una vida totalmente desordenada hasta la muerte del padre, después, prosperó el desorden, la única diferencia es que desde ese momento tuvo que comenzar a asumir algún tipo de responsabilidad consigo mismo.
En conclusión hizo muchos daños, y represento un costo bastante alto para la vida de esa familia y de otras personas. ¿Cree usted que algo se hizo mal?
El niño importa, se le guía y protege, pero el adulto debe asumir sus responsabilidades. La vida humana, aunque invaluable, una sola vida humana, representa un costo enorme para las personas de su entorno, costo que nunca se repone, por lo tanto termina siendo un gasto a menos que su taza de retorno sea muy superior a la inversión inicial, de lo contrario es una inversión a la perdida. En particular para aquellos quienes creen que el bien material está sobre el acompañamiento, la ausencia de uno de los progenitores o la prevalencia de conductas insanas en un entorno familiar que se supone funcional, le creará muchos problemas al adulto del mañana, y a los adultos de hoy que vivieron esas cosas.
Muchos padecen una cantidad de conflictos internos tremendos, debido a padres ausentes, familias disfuncionales, conductas insanas de alguno de sus progenitores o algún familiar, hijos abandonados en familias que asumen el tener cuidar a unos niños por obligación, niños abusados, maltratados o esclavizados, niños que obtienen muchas cosas materiales sin esfuerzo, sin merecer.
Al niño es necesario acompañarlo, guiarlo con amor, ayudarle a que sea disciplinado, enseñarle a merecer. ¿Es mejor ser un adulto capaz de enfrentarse a sus problemas, a pesar que tenga reproches que hacer o mejor ser un adulto incapaz de asumir que el resultado de su vida, no es responsabilidad de los demás, sino su propia responsabilidad y viva en estado constante de autoincapacidad para corregir su rumbo y lograr llevar una vida más satisfactoria?
La excusa actual es que los niños se trauman, o que los padres no quieren que los hijos vivan lo que ellos vivieron, como reflejando sus miedos o sus frustraciones en la crianza de los hijos. No se, pero el criar con miedo o frustración no parecen muy buenos ingredientes en una receta que pueda resultar en un buen producto, porque de una forma, cada ser humano es el producto de su entorno y su crianza, lo que hace como adulto, es lo que hace la diferencia.
En mi caso, no me considero un ser con traumas, me pegaron muchísimo, mis padres fueron ausentes, me criaron mis abuelos y una tía en particular, me tocaba trabajar y portarme bien para al menos tener un dulce los domingos, ir a la finca, donde aveces hacia algunas labores, ir a misa los domingos, acostarme a las ocho de la noche. No digo que eso sea lo ideal, yo crecí con muchas falencias emocionales y sociales, pero no me siento un ser con traumas, aunque no digo que no haya sido conflictivo llegar a este punto.
Supongo, es necesario que los niños aprendan a ganarse las cosas que obtienen, las cuales no son de primera necesidad y que además puedan disfrutar del proceso, para ello deben contar con padres que estén en el hogar y les propendan un buen ambiente, donde se valore el avance, el crecimiento y el logro. Esto no es un asunto de bienes materiales, eso ya está claro.
Veamos el siguiente caso de la vida real, para que saque sus propias conclusiones:
En un hogar de papá y mamá, donde habían dos hijos, el mayor y la menor, ambos, permanecían casi todo el tiempo solos, porque sus progenitores eran personas muy ocupadas.
Para lidiar con este ausentismo y en particular por el lado del padre, se dedicaron a darle muchos regalos, juegos y entretenimientos al hijo mayor, ignorando significativamente a la hija menor.
Cuando el hijo mayor fue creciendo en su soledad, al frente de una pantalla de televisor, y con tiempo disponible para hacer lo que le venía en gana, sin alguna responsabilidad en lo absoluto, empezó a presentar conductas a las cuales se le prometía algún tipo de "castigo", pero a pesar de esto, siempre se le compraba algo, un regalo, lo cual resultaba como premio por comportarse mal.
En la medida que pasó el tiempo, el niño, se volvió un adolescente problemático, sin limites, ni un respeto por algún tipo de orden social, ni moral en relación a las cosas que hacia, simplemente prostituirse estaba bien, robar le daba igual, drogarse y no asumir la responsabilidad era parte de su consciencia, no importaba el alcance de lo que hacia porque siempre estaba bajo el manto protector de la figura paternal, que además era de una permisividad espantosa.
Como resultado, una vida totalmente desordenada hasta la muerte del padre, después, prosperó el desorden, la única diferencia es que desde ese momento tuvo que comenzar a asumir algún tipo de responsabilidad consigo mismo.
En conclusión hizo muchos daños, y represento un costo bastante alto para la vida de esa familia y de otras personas. ¿Cree usted que algo se hizo mal?
El niño importa, se le guía y protege, pero el adulto debe asumir sus responsabilidades. La vida humana, aunque invaluable, una sola vida humana, representa un costo enorme para las personas de su entorno, costo que nunca se repone, por lo tanto termina siendo un gasto a menos que su taza de retorno sea muy superior a la inversión inicial, de lo contrario es una inversión a la perdida. En particular para aquellos quienes creen que el bien material está sobre el acompañamiento, la ausencia de uno de los progenitores o la prevalencia de conductas insanas en un entorno familiar que se supone funcional, le creará muchos problemas al adulto del mañana, y a los adultos de hoy que vivieron esas cosas.
Muchos padecen una cantidad de conflictos internos tremendos, debido a padres ausentes, familias disfuncionales, conductas insanas de alguno de sus progenitores o algún familiar, hijos abandonados en familias que asumen el tener cuidar a unos niños por obligación, niños abusados, maltratados o esclavizados, niños que obtienen muchas cosas materiales sin esfuerzo, sin merecer.
Al niño es necesario acompañarlo, guiarlo con amor, ayudarle a que sea disciplinado, enseñarle a merecer. ¿Es mejor ser un adulto capaz de enfrentarse a sus problemas, a pesar que tenga reproches que hacer o mejor ser un adulto incapaz de asumir que el resultado de su vida, no es responsabilidad de los demás, sino su propia responsabilidad y viva en estado constante de autoincapacidad para corregir su rumbo y lograr llevar una vida más satisfactoria?
La excusa actual es que los niños se trauman, o que los padres no quieren que los hijos vivan lo que ellos vivieron, como reflejando sus miedos o sus frustraciones en la crianza de los hijos. No se, pero el criar con miedo o frustración no parecen muy buenos ingredientes en una receta que pueda resultar en un buen producto, porque de una forma, cada ser humano es el producto de su entorno y su crianza, lo que hace como adulto, es lo que hace la diferencia.
En mi caso, no me considero un ser con traumas, me pegaron muchísimo, mis padres fueron ausentes, me criaron mis abuelos y una tía en particular, me tocaba trabajar y portarme bien para al menos tener un dulce los domingos, ir a la finca, donde aveces hacia algunas labores, ir a misa los domingos, acostarme a las ocho de la noche. No digo que eso sea lo ideal, yo crecí con muchas falencias emocionales y sociales, pero no me siento un ser con traumas, aunque no digo que no haya sido conflictivo llegar a este punto.